Estudios de Minimización de Residuos Peligrosos

¿Qué es un Estudio de Minimización de Residuos Peligrosos?

Es el antiguo Plan de prevención y reducción de residuos peligrosos que tras la publicación de la Ley 22/2011, de 28 de julio, de Residuos y suelos contaminados, pasa a denominarse Estudio de minimización de residuos peligrosos.

¿Quién está obligado a presentarlo?

Están obligados a presentarlo los productores de residuos peligrosos que superen la producción de 10.000 kilogramos al año.

El Estudio de Minimización se elabora cada cuatro años y se presenta por cada centro productor que supere dicha cantidad.

¿Dónde puedo presentarlo?

Las empresas con centros de producción de residuos peligrosos en la provincia de Alicante (a excepción de Alcoy y Orihuela), pueden presentar su Estudio de Minimización en nuestras instalaciones de Cámara Alicante (Plaza Ruperto Chapí, 3, frente a Teatro Principal. Alicante) o en cualquier registro de los órganos administrativos habilitados. También pueden remitírnosla por Correo; en cuyo caso se presentará en sobre abierto para que se pueda estampar el sello y la fecha en el impreso de solicitud y en la copia

¿Cuál es su contenido?

Contendrá la descripción del proceso productivo y un análisis de los procesos generadores de residuos. Asimismo incluirá una valoración de la problemática generada por cada uno de los residuos y una selección de medidas a aplicar. Se redactará un programa de aplicación que establezca objetivos cuantificados de reducción de los residuos y los plazos de implantación de las medidas, así como mecanismos de evaluación y control de este programa. Por último, se elaborará un documento de síntesis. PROCEDIMIENTO GVA

Enlace para descargar impresos

Ventajas del plan

  • Cumplimiento de la normativa
  • Mejora del control de los procesos productivos
  • Disminución del consumo de materias primas, agua y energía
  • Reducción de la cantidad y de la peligrosidad de residuos generados, lo cual supone una importante reducción de los costes asociados a su gestión.
  • Mejora de la salubridad del entorno y, en consecuencia, del ambiente laboral
  • Reduce los riesgos de ocasionar accidentes e impactos medioambientales negativos
  • Motiva la transición y facilita el camino hacia la adopción de tecnologías limpias
  • Mejora la imagen corporativa
  • Facilita el acceso a mercados exigentes y a contratos públicos
  • Incrementa, en definitiva, la competitividad de la empresa
Para más información ver el procedimiento GVA